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Protección contra incendios en almacenes de última generación: El caso de los almacenes robotizados de carga superior vertical

Carlos Garrido

Business Development Manager

 

En los últimos tiempos han aparecido soluciones de almacenamiento automatizado revolucionarias, en especial relacionadas con el manejo y distribución de pequeñas cargas. Las necesidades crecientes en materia de comercio electrónico, especialmente, requieren un nivel de rapidez y eficacia en el movimiento de cargas pequeñas, compras de usuario final. Todo ello, supone un tremendo esfuerzo en precisión y capacidad de rotación de los almacenes.

Esta situación ha llevado a la irrupción de soluciones especiales automatizadas, muchas de ellas basadas en almacenamientos en pequeños contenedores plásticos abiertos en los que se almacenan diferentes pequeñas cargas. Entre este tipo de almacenes se encuentran los más conocidos miniload (almacenes con transelevadores robotizados que discurren por un pasillo y recogen los contenedores que están en diferentes posiciones en altura y longitud). De modo similar, existen también almacenes de este tipo en los que el transelevador es sustituido por un carro satélite capaz de “escalar” por la estructura de estantería y desplazarse hasta recoger las cargas.

Almacén miniload con transelevador.

 

Almacén miniload con carro satélite autónomo (sin transelevador).

Una evolución posterior, que ha sido objeto de muchos comentarios, debido al famoso incendio del almacén de Ocado, en Reino Unido, son los almacenes automatizados de carga superior y contenedores abiertos:

Este tipo de almacenes se basan, fundamentalmente, en una retícula tridimensional en la que las cargas son cargadas desde la parte superior (hacia abajo). Los robots que mueven las cargas discurren por dicha parte superior, buscan las coordenadas de la “columna” de almacenamiento (en XY), y descargan o recogen los pequeños contenedores que se acumulan en el eje vertical Z de abajo a arriba. No existe, por tanto, movimiento de robots por el interior de la retícula de almacenamiento. Internamente, es una estructura muy reducida que sólo deja espacio para la colocación de los contenedores en cada nivel.

Protección contra incendios en estos almacenes

La gran ventaja de este tipo de almacenes es por supuesto su alto grado de compacidad. Sin embargo, suponen un gran reto a la hora de realizar su protección contra incendios.

Hay múltiples características que hacen complicada esta protección:

  • Presencia de contenedores abiertos en su parte superior
  • Prácticamente no existe chimenea entre las cargas, que facilite el paso de agua procedente desde el techo
  • Los contenedores suelen ser plásticos
  • Los propios robots y su carga de baterías pueden suponer un riesgo adicional.

La protección contra incendios de este tipo de almacenes incluye aspectos no sólo a nivel de detección o extinción, sino incluso disposición de las zonas de descanso de los robots, etc. 

Ante un incendio, la detección temprana deberá dar orden de “retirada” a los robots a una zona segura que no esté directamente encima de cargas.

A continuación se describe brevemente el criterio de protección propuesto por la guía FM Global datasheet 8-34. Por ejemplo, en caso de incendio la detección temprana deberá dar orden de “retirada” a los robots, a una zona segura que no esté directamente encima de cargas.

La importancia de la detección de incendios

A nivel de detección de incendios, la idea fundamental es la detección temprana. Sistemas que sean capaces de detectar el incendio en fases muy preliminares y que gestionen todas las acciones complementarias necesarias en el caso de un incendio.

La ubicación de detectores no es la tradicional. La idea es que los puntos de detección (detectores, orificios de aspiración, etc.) estarán mucho más cerca de lo habitual, pasando las cobertura máximas a unos 37,2 m2 (frente a los tradicionales 60 u 80 m2). Si además el techo puede considerarse construcción obstruida, los detectores se deberán instalar con el mismo espaciado que los rociadores automáticos (es decir, coberturas de unos 9m2).

Los puntos de detección de incendios estarán mucho más cerca de lo habitual

Y es que la detección automática y temprana es FUNDAMENTAL para poder atajar un incendio en este tipo de riesgos.

El control y la extinción de incendios

Aunque existen varios criterios, en función del tipo de contenedor (combustible o no, abierto o no, permeable al agua o no, etc.), se describe a continuación el criterio para uno de los casos más comunes, es decir contenedores de pared sólida combustibles, abiertos por la parte superior.

Rociadores a nivel de techo

En este tipo de instalaciones, el tope de altura de techo máximo es de 16,8m (esta cota se limitaba a 13,7m si los contenedores de almacenamiento son combustibles, por ejemplo de plástico, es decir la mayor parte de los casos).

Con esa cota, existe posibilidad de emplear rociadores de techo para la protección del almacenamiento., FM Global propone el uso de rociadores automáticos de respuesta rápida.

En función de la altura máxima del edificio, se aportan soluciones con rociadores de diferente coeficiente de descarga, siendo que para la altura máxima de 16,8m, se requieren rociadores de K480, considerando 9 rociadores trabajando a 3,8 bar. Para el caso de contenedores combustibles, la limitación se queda en 13,7m de altura máxima, empleando rociadores K360 a 4,1bar.

Para alturas de edificio mayores, la solución pasa por la instalación de falsos techos a partir de dicha cota máxima de 16,8m, lo cual por supuesto dificulta la solución para grandes alturas.

Medios manuales

Como complemento a los rociadores, es necesario considerar una cantidad suficiente de caudal para emplearlo a través de medios manuales. En concreto, un caudal mínimo de 950 l/min para contenedores no combustibles, y 1.900 l/min para contenedores combustibles. 

Sin embargo, mientras que en otro tipo de riesgos los medios manuales suelen ser considerados un compendio entre las bocas de incendio equipadas y los hidrantes exteriores, en este caso los medios manuales son medios de interior y tienen que apoyar simultáneamente a los rociadores. Eso se puede conseguir de tres maneras:

  • Bocas de incendio y Monitores: Considerando 2 monitores en operación (760 l/min cada uno) y 2 bocas de incendio en operación (190 l/min cada una)
  • Sólo Monitores: Considerando 2 monitores en operación (760 l/min), y el resto hasta 1.900 (380 l/min), sumárselo a la demanda de rociadores de techo en el puesto de control.
  • Sólo bocas de incendio: Considerar 2 bocas de incendio en operación (190 l/min cada una) y el resto hasta 1.900 (1.520 l/min), sumárselo a la demanda de rociadores de techo en el puesto de control.

Todo ello considerando una duración del abastecimiento (depósito) mínimo para 2 horas de operación, si el techo es inferior a 7,6m, y mínimo para 4 horas de operación, si el techo es superior a 7,6m. 

Como se ve, los criterios hidráulicos en general son muy exigentes.

Extinción final del incendio

En general, se considera que será necesaria una intervención posterior que, debido a la falta de acceso directo de los bomberos al are de incendio, debe tomarse en consideración una serie de medidas adicionales para que puedan ser capaces de efectuar la intervención final desde la parte superior del almacén, para conseguir la extinción extinción definitiva:

  • Disponer de altillos a lo largo de los laterales del almacén, con una limitación del ancho total entre altillos que permitan aplicar mangueras desde la parte superior a 30m. Disponer además de entradas a dichos altillos que limiten la longitud a recorrer hacia la zona de fuego:

Es posible modificar las necesidades de altillo en función de menores alturas de almacenamiento, barreras verticales que eviten la propagación del incendio, etc., pero se presenta aquí el caso más general.

El motivo de disponer de estos altillos, como se ha dicho, es facilitar la labor de extinción final de los bomberos. Para ello se puede disponer de los monitores previamente descritos, para lo cual se establecen a su vez algunos criterios básicos a nivel de distancia entre ellos, etc.

Además de ello, se prescribe la instalación de cámaras infrarrojas que permitan eventualmente manejar los monitores manuales de forma más segura desde control remoto.

A todo ello se le une medidas a tomar, un plan de actuación pre-incendio, de acuerdo al servicio local de emergencia, que permita mejorar la información sobre accesos, movimiento de cargas, posición de los robots, etc.

Dar respuesta a las exigencias para poder conjugar la alta eficiencia en almacenamiento con niveles de seguridad elevados es fundamental.

Tal como se ha dicho, la protección de este tipo de almacenes de gran valor y automatización requiere tomar medidas muy específicas y muy exigentes. Las experiencias del pasado, los grandes incendios producidos en este tipo de almacenes innovadores (ver noticia sobre el incendio del almacén Ocado en previos posts), las grandes pérdidas económicas, de imagen y medioambientales, llevan a una serie de exigencias para poder conjugar la alta eficiencia en almacenamiento con niveles de seguridad elevados.

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