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Claves para la protección contra incendios en almacenes frigoríficos

El mercado exige cada vez más un mantenimiento a temperatura controlada de ciertos productos para permitir que estos lleguen en perfectas condiciones desde su origen al consumidor final. Por ello, los almacenes refrigerados y las cámaras frigoríficas son cada vez más comunes en numerosas instalaciones, sobre todo en espacios dedicados al sector farmacéutico y a la industria alimentaria.

Es cierto que estos almacenes y cámaras ofrecen grandes ventajas a nivel logístico, pero…

Suponen un gran reto en materia de protección contra incendios por sus bajas temperaturas y peculiaridades. 

En este artículo presentamos todas las claves, los detalles y la información que debes saber si te enfrentas a la instalación y el mantenimiento de almacenamientos refrigerados, sobre todo a la hora de prevenir y luchar contra incendios.

Almacenes refrigerados y cámaras frigoríficas: características generales

Los almacenes refrigerados y cámaras frigoríficas son fundamentales para la conservación de cierta mercancía. Dependiendo de su temperatura interior, estos pueden mantener productos refrigerados (entre 0º y 10º) o congelados (entre -30º y 0º). Y han de cumplir con numerosos requisitos como el control constante de la temperatura, el mantenimiento de una rigurosa higiene o un control de seguridad para proteger los productos almacenados. 

Su diseño e instalación suele ser compleja y debe tener en cuenta una serie de parámetros fundamentales que afectarán a su futuro funcionamiento:

  • La tipología de mercancía a almacenar: las características del almacenaje elegido dependerán directamente de los productos que se deban guardar, sus materiales y duración o las necesidades térmicas para su conservación. Además, debemos tener en cuenta las características ignífugas de estos productos y su embalaje para poder plantear, de la mejor forma posible, las medidas de seguridad contra incendios.
  • La cantidad de productos que se deben almacenar: será importante saber cuánta mercancía se va a guardar en un lugar al mismo tiempo (sobre todo para conocer la capacidad de almacenamiento que se necesita y elegir los equipos de frío necesarios). Pero también será fundamental distribuir los productos de la forma más óptima – y más segura-  posible para prevenir que un incendio se propague si aparece.
  • Operativa: será importante saber, también, las operaciones que se realizarán día a día, para poder elegir los mejores materiales, crear un flujo de entrada / salida óptimo y personalizado para cada caso, y poder conocer las mejores zonas en las que instalar soluciones de prevención y control de incendios.
  • El espacio donde se instalará el almacén frigorífico: es importante conocer las características del lugar donde irán los almacenes (como su temperatura, su ventilación, o sus procesos de producción) para saber qué equipos de frío son necesarios y su potencial. Y también será necesario conocer el espacio para ver que otros sistemas de prevención y control de incendios serán necesarios en el resto de la nave.
  • Necesidades mecánicas y tecnológicas: a la hora de dimensionar el espacio necesario para un almacén o cámara, es importante también tener en cuenta que estos van acompañados de compresores, evaporadores, sistemas de recirculación del aire, ventilación, motores u otros posibles sistemas (que necesitarán también su lugar y su seguridad  – también seguridad contra incendios por si surgiera alguna posible chispa-).
  • Funcionamiento especial del almacén frigorífico: actualmente existen almacenes automáticos, otros más convencionales y otros mixtos que permiten una gestión más o menos independiente. Más allá de la maquinaría y tecnología para su funcionamiento más básico, cada tipología tendrá unas necesidades extras.

Todo ello hay que tenerlo en cuenta no solo para la instalación y mantenimiento de estas instalaciones. También…

Será importante para elegir los mejores sistemas de protección contra incendios, evitando así posibles catástrofes. 

¿Incendios en almacenes refrigerados? Posibles causas.

Aunque muchos creen que no pueden producirse incendios en las cámaras y los almacenes refrigerados debido a sus bajas temperaturas, los incendios pueden surgir en cualquier lugar

De hecho, algunos de los riesgos principales con los que podemos encontramos son:

  • Una mala conservación de los materiales de aislamiento y construcción
  • Un fallo en los equipos de frío y los refrigerantes necesarios para su funcionamiento.
  • Un problema en los sistemas eléctricos asociados
  • O factores externos al almacenamiento en sí, pero suficientemente cercanos a él (como procesos de producción o maquinarías externas que, por su cercanía, pueden afectar al almacenaje en caso de incendio). 

Con esto en mente, es importante tener en cuenta una serie de medidas contra el fuego. Pero ¿qué soluciones son las mejores para los almacenes frigoríficos?

Soluciones contra incendios en almacenes refrigerados.

Las características únicas y la baja temperatura de estos almacenes hacen que no todas las soluciones para la prevención y el control de incendios sean posibles en estos casos. A pesar de ello, existen algunas opciones destacables ideales para estas instalaciones. 

Sistemas de inertización, herramienta de prevención en almacenes de congelación

Los sistemas de inertización son adecuados para almacenes de congelación. Actúan de forma activa en la prevención de un incendio, manteniendo el almacén bajo unas condiciones incompatibles para la generación de una combustión. 

De hecho, estos sistemas crean un ambiente hipóxico reduciendo oxígeno en el aire, un proceso que se suele conseguir mediante la acción de un compresor, al inyectar nitrógeno de la misma atmósfera. Esto permite que, si se genera un incendio, este no tenga suficiente aporte de oxígeno para generar llama, por lo que su propagación será muy limitada o inexistente. Hay que destacar que esta solución deberá ser aprobada previamente por las autoridades competentes al tratarse de una medida equivalente a las que se indican en el reglamento. Asimismo, y debido a las bajas concentraciones de oxígeno previstas en el recinto, se deberá informar al departamento de prevención en cada caso, para establecer las medidas de protección personal necesarias.

No obstante, gracias a este tipo de sistemas, se consiguen menos daños causados por fuego o humo tanto en las instalaciones como en la mercancía o entre el equipo humano. Pero a pesar de que los sistemas de inertización son una gran opción, siempre serán más eficaces si colaboran con otras opciones para la prevención y el control de incendios.

Detectores para una alerta temprana

Los sistemas automáticos de detección son fundamentales en cualquier instalación para alertar en el caso de que apareciera un incendio. Es cierto, aún así, que existen diferentes tipologías de detectores y no todas ellas son válidas para almacenes frigoríficos. Pero podemos destacar una opción útil y válida para lugares con dificultades de instalación: los detectores por aspiración.

Estos trabajan con 100 veces más sensibilidad que otras tipologías y se basan en el análisis del aire aspirado de la zona protegida mediante una red de tuberías, pudiendo proporcionar una alerta temprana de incendios.

Sistemas de rociadores para controlar el fuego

Si aparece un incendio, no sólo es importante detectar su existencia. También será fundamental controlar y apagar este para reducir su impacto y sus daños. Y los rociadores pueden ayudar.

De hecho, los rociadores automáticos para almacenes refrigerados y de congelación han ido cambiando y mejorando con el tiempo, existiendo opciones cada vez más seguras y duraderas. Entre todas ellas podemos destacar, por ejemplo, estas soluciones en seco, ideales para instalaciones extremas con bajas temperaturas:

  • Sistemas de rociadores con tubería seca: en estos casos, los tubos que se encuentran dentro de las zonas frigoríficas están llenos de gas y no de agua para evitar así problemas de congelación. En el caso de detectarse un incendio, se abrirán los rociadores despresurizando la red, abriéndose la válvula de alarma y permitiendo el paso del agua a partir de ese momento.
  • Sistemas de rociadores con vela seca: en estos casos, el sistema de tubería se encuentra situado por encima del techo de la cámara frigorífica (y existe un tramo llamado “vela seca” que permite aislar al rociador, que sí se encuentra dentro del almacén).  Cuando el rociador se activa, se vacía el gas de la vela y la entrada del agua es casi instantánea. 

También existen otras opciones, como los sistemas húmedos con anticongelantes, pero estos están cada vez más en desuso (dejando espacio para los sistemas secos, que evitan los posibles problemas al introducir elementos húmedos en bajas temperaturas).

Otras soluciones a tener en cuenta

En este punto, habrás visto que todas estas soluciones ofrecen grandes ventajas, aunque es cierto que podrán funcionar mejor si colaboran con otros sistemas de prevención y control de incendios.

Entre otras opciones, existen por ejemplo los sistemas de control de temperatura y evacuación de humos (SCTEH). Hace unos años realizamos un estudio sobre el funcionamiento de los SCTEH de tiro natural en cámaras frigoríficas y somos conscientes de que algunos de estos sistemas pueden no funcionar de forma completamente correcta dentro del ambiente extremo de un almacén frigorífico (al ser cámaras con necesidad de gran aislamiento, con temperaturas excesivamente bajas y con un aire muy denso). Pero un equipo de expertos podrá asesorar sobre la reglamentación adecuada y las soluciones SCTEH  mejores y más adaptadas para casos concretos. 

Por otro lado, existen además soluciones de sectorización contra incendios (como barreras contra humos y cortinas cortafuegos). Aunque los almacenes frigoríficos necesitan un aislamiento específico para conservar el frío, estas soluciones de sectorización deberán instalarse al menos cerca de estos almacenes para que, si surge cualquier incendio, se puedan minimizar los daños del resto de la nave al máximo posible.

Con todo esto, y sea cual sea la solución que más te atraiga, ten en cuenta que será siempre importante realizar un estudio previo de las necesidades concretas de tu nave en general (y del almacén frigorífico concreto que quieras instalar) para definir el mejor plan de seguridad contra incendios en toda la instalación.

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