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La eficiencia energética como factor clave en el sector industrial

6 mayo, 2020
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Estamos ya inmersos en el 2020, año en el que se debe cumplir con el objetivo de eficiencia energética europeo conocido como 20-20-20: reducir los gases de efecto invernadero en un 20% en relación a 1990, alcanzar al menos el 20% en la cuota de energías renovables en el consumo de energía final y un ahorro del 20% del consumo de energía primaria en comparación con las proyecciones. Este objetivo se estableció por la Unión Europea en 2007 y puso en marcha una nueva legislación comunitaria para promover el uso de fuentes renovables de las energías y mejorar la eficiencia energética.

A pesar de que se trata de unas medidas que afectan al uso de energía por parte de la sociedad en general, podemos decir que mejorar la eficiencia energética en la industria es vital para conseguirlo, ya que avanzar hacia la sostenibilidad en este sector es clave para reducir las emisiones de CO2 y el uso de energía y contribuir hacia el desarrollo económico y la creación de empleo. En este sentido, es importante que las empresas se conciencien de los beneficios de implantar medidas y políticas de consumo responsable y eficiente.

Beneficios de la eficiencia energética en la industria

Mejorar la eficiencia energética implica una relación directa con la reducción de los gastos relacionados con la energía. Pero, más allá de esta, ser eficientes energéticamente supone otra serie de ventajas para las empresas. En concreto, 7 ventajas adicionales que engloban ámbitos fuera del estrictamente energético.

1. La productividad aumenta. Las empresas más eficientes energéticamente son también más productivas. Es decir, incrementar la productividad está relacionado con un menor consumo de energía. Esto se explica ya que, al ser más sostenibles y eficientes en el ámbito energético, las empresas son capaces de continuar, mantener e incluso aumentar su producción sin necesidad de incrementar sus gastos o de hacer frente a facturas cada vez más altas de energía.

2. Más rendimiento laboral. A mayor eficiencia energética y sostenibilidad, los trabajadores rinden más y están más contentos en su espacio laboral. Uno de los factores que más influye en la productividad de los trabajadores es la iluminación: contar con sistemas de iluminación natural no solo aporta un beneficio económico por el ahorro en energía sino que también supone un beneficio social para todas las personas que forman parte de una empresa. Con ella, se puede sustituir a la luz artificial durante más del 70% de las horas del día y genera un confort que mejora el desempeño del trabajo.

3. Aporta salud y bienestar. Según un estudio de la Harvard School of Public Health y la State University of New York Upstate Medical University, los empleados que trabajan en empresas energéticamente eficientes tienen una función cognitiva un 26% mejor que los que no y mayor calidad del sueño. Es decir, son trabajadores que gozan de una mejor salud y que están más a gusto en sus puestos de trabajo.

4. Se reducen los costes de producción y mantenimiento. Contar con una empresa energéticamente eficiente supone una reducción de los costes, tanto de producción como de mantenimiento. A día de hoy, se pueden utilizar sistemas de detección previa de averías o de mantenimiento de instalaciones de forma virtual que ayudan a reducir esos costes sin que el servicio se vea afectado lo más mínimo.

5. Mayor atracción de talento. Y menor rotación de plantilla. Además de que la eficiencia energética, como ya hemos visto, mejora la calidad de las condiciones laborales, también es un punto fuerte que valoran los trabajadores a la hora de decantarse o seguir en una empresa. Por lo tanto, se trata de un punto fuerte a potenciar para la captación de talento y más si tenemos en cuenta que, según un estudio entre las 100 empresas españolas con mayor capacidad para atraer y retener talento, el 20% de los trabajadores de las grandes empresas del país están desvinculados o en claro desacuerdo con sus empresas.

6. Ventaja competitiva. La eficiencia energética puede ser lo que te diferencia y te hace destacar por encima de tus competidores. De hecho, ya existen muchas empresas que están utilizando la sostenibilidad como su gran arma en sus estrategias de marketing y publicidad. Pero no solo en este aspecto, sino que apostar por la eficiencia también te da ventaja en cuanto al consumo, ya que no dependes tanto de la volatilidad del precio de la energía y tus facturas siempre se mantienen en gran medida constantes.

7. Responsabilidad Social Corporativa. La población exige que, cada vez más, las empresas cuenten con una responsabilidad y sean activas en diferentes causas sociales. Una de ellas (y ganando protagonismo) es el cuidado del medio ambiente. En este sentido, mejorar la eficiencia energética implica una disminución de las emisiones y demuestra un interés real por la sostenibilidad y el uso de energías renovables. En definitiva, ayuda a proyectar una buena imagen de empresa.

Con todo, apostar por mejorar la eficiencia energética en la industria es, hoy en día, mucho más que una necesidad, es una obligación. 

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