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Protección contra incendios de tanques y depósitos de líquidos combustibles/inflamables

La protección contra incendios de tanques y depósitos de líquidos inflamables debe partir de un escenario de riesgo definido. La capacidad del recipiente es relevante, pero no determina por sí misma la solución. 

El producto almacenado, la geometría del tanque, la disposición de los cubetos, las distancias entre equipos, las operaciones de trasiego y la disponibilidad hidráulica condicionan el diseño. Así pues, en este tipo de instalaciones, se debe evaluar el conjunto: recipiente, tuberías, válvulas, bombeo, cubetos, drenajes, puntos de carga y sistemas de protección. 

¿Qué aprenderás en este post? 

  • Por qué los tanques de líquidos inflamables requieren una protección específica 
  • Normativa para la protección contra incendios de tanques y depósitos de líquidos inflamables
  • Sistemas de protección contra incendios para tanques de líquidos inflamables 

Por qué los tanques de líquidos inflamables requieren una protección específica

Un almacenamiento de líquidos inflamables presenta escenarios de incendio distintos a los de uno convencional. El foco puede originarse en la superficie del producto, en un derrame dentro del cubeto, una fuga de una brida o válvula, una zona de bombeo o durante una operación de carga y descarga. 

La propagación depende de factores como la superficie libre de líquido, la radiación térmica, la velocidad de liberación del producto y la proximidad de otros recipientes. 

Líquidos inflamables, combustibles y punto de inflamación

La clasificación del líquido determina buena parte de los criterios de diseño. En la ITC MIE APQ-1, los productos de clase B,los productos tienen un punto de inflamación inferior a 55 ºC. Dentro de esta clase, los líquidos B1 presentan un punto de inflamación inferior a 38 ºC. 

Este dato afecta a la formación de atmósferas inflamables, distancias de seguridad, necesidad de protección con espuma y la configuración de áreas de trasiego. Además, también deben analizarse otras propiedades: 

  • Presión de vapor y comportamiento de los vapores
  • Miscibilidad con el agua
  • Viscosidad del producto
  • Temperatura real de almacenamiento
  • Posibilidad de formación de capas o emulsiones 
  • Compatibilidad con el espumógeno previsto
  • Riesgo de contaminación de aguas de extinción

El punto de inflamación orienta el análisis inicial, aunque no sustituye la evaluación del proceso ni de la operación real. 

Del derrame al incendio de charco: escenarios que hay que anticipar

Un derrame de líquido inflamable puede extenderse hasta una superficie relevante antes de producirse la ignición. En ese escenario, el incendio de charco puede generar una exposición térmica significativa sobre los recipientes próximos, los soportes estructurales, los equipos de bombeo y las líneas de proceso. 

La protección contra incendios debe considerar la superficie potencialmente implicada. También debe contemplar la dirección previsible del derrame y la capacidad del sistema de drenaje para conducirlo hacia una zona segura.  Así pues, el diseño debe evitar que un vertido alcance las redes públicas de saneamiento, otras áreas operativas o vías necesarias para la intervención de los equipos de emergencia. 

Tanque, tuberías, válvulas y cubeto: un riesgo que debe evaluarse de forma global

El tanque no es el único elemento expuesto. Las conexiones inferiores, las válvulas de aislamiento, las bombas, las bridas y las líneas de carga pueden constituir puntos de liberación de producto. Por este motivo, la protección debe integrar medidas de prevención, detección , control y extinción. 

Las tuberías que transportan líquidos de clases A y B requieren continuidad eléctrica y puesta a tierra en las condiciones previstas por la ITC MIE APQ-1

Normativa para la protección contra incendios de tanques y depósitos de líquidos inflamables

El marco normativo aplicable debe revisarse desde el inicio del proyecto. La solución final dependerá del tipo de establecimiento, el producto almacenado, la capacidad, la configuración de los recipientes y la existencia de normativa específica. 

ITC MIE APQ-1 y Reglamento APQ para recipientes fijos

El Real Decreto 656/2017 aprueba el Reglamento de almacenamiento de productos químicos y la ITC MIE APQ-1 para el almacenamiento de líquidos inflamables y combustibles en recipientes fijos. Esta ITC contempla, entre otros aspectos, los recipientes, cubetos, distancias, protección contra incendios, redes de agua, sistemas de espuma, alarmas y operaciones de carga y descarga.

En los recipientes de superficie, el cubeto forma parte de la estrategia de contención. Para líquidos de clases B y C, cuando el cubeto contiene un único recipiente, su capacidad debe ser igual al 100 % de la capacidad del tanque. Cuando agrupa varios recipientes, la capacidad se determina según los criterios establecidos para el mayor recipiente y la capacidad global almacenada.

RSCIEI y RIPCI: cómo se integran en el proyecto de protección

El Reglamento de seguridad contra incendios en los establecimientos industriales, aprobado por el Real Decreto 164/2025. Cuando existe normativa sectorial o específica aplicable a una instalación industrial, sus medidas prevalecen y el RSCIEI actúa de forma complementaria para los aspectos no previstos.

Por su parte, el RIPCI regula las condiciones exigibles al diseño, instalación, mantenimiento e inspección de los equipos y sistemas de protección activa contra incendios. Esto incluye sistemas de agua pulverizada, abastecimientos de agua, sistemas de espuma física, detección y alarma.

Normas UNE y referencias internacionales

En instalaciones con tanques y depósitos de líquidos inflamables, las normas UNE aportan criterios de diseño, construcción, mantenimiento y ensayo de los sistemas PCI.

El RIPCI remite a la UNE 23503 para sistemas de agua pulverizada y a la UNE-EN 13565-2 para sistemas fijos de extinción por espuma física. También establece la aplicación de la serie UNE-EN 1568 para los concentrados de espuma, diferenciando entre líquidos miscibles y no miscibles con agua.

En proyectos internacionales o sujetos a requisitos de aseguradoras, también puede ser necesario considerar estándares como NFPA 11 o NFPA 30. Su aplicación debe verificarse frente al marco reglamentario español y las condiciones particulares del proyecto.

Sistemas de protección contra incendios para tanques de líquidos inflamables 

La selección de sistemas debe responder a los escenarios previstos. Un sistema puede estar destinado a extinguir un incendio de superficie, controlar un derrame inflamado, refrigerar recipientes expuestos o facilitar la intervención manual. Cada función requiere un planteamiento específico.

La espuma física permite formar una capa sobre la superficie del líquido. Su función es separar el combustible del oxígeno, reducir la emisión de vapores inflamables y contribuir al control del incendio. En estos sistemas deben verificarse la reserva de espumógeno, el proporcionador, la red de tuberías, las válvulas y los dispositivos de descarga.

La ITC MIE APQ-1 exige protección con espuma para tanques de líquidos B1 de capacidad unitaria igual o superior a 200 m³. También contempla la protección de derrames en cubetos cuando la capacidad global almacenada alcance ese umbral. La compatibilidad entre el espumógeno y el producto almacenado debe comprobarse en cada proyecto, especialmente en líquidos miscibles con agua.

Los sistemas de agua pulverizada se emplean para refrigerar recipientes expuestos a radiación térmica. Su función consiste en limitar el calentamiento de la envolvente del tanque y reducir la exposición de equipos próximos. No debe plantearse como un sistema de extinción directa de incendios de superficie de líquido inflamable, salvo que el escenario y el diseño lo justifiquen expresamente.

El abastecimiento de agua debe calcularse para el escenario de mayor demanda simultánea. Deben considerarse los consumos de refrigeración, espuma, hidrantes, monitores y otros sistemas que puedan operar durante el mismo incidente. La reserva de agua, la capacidad de bombeo y la autonomía deben justificarse mediante cálculo hidráulico.

Los sistemas de control de temperatura y evacuación de humos, conocidos como SCTEH, pueden formar parte de la estrategia de protección en recintos cerrados o semicerrados vinculados al almacenamiento, bombeo, carga o trasiego de líquidos inflamables. Su función es evacuar humo y gases calientes, limitar la acumulación de calor bajo cubierta y mantener condiciones más favorables en las vías de evacuación y acceso de los equipos de intervención. 

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