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Abastecimiento de agua contra incendios: normativa y características esenciales

Recientemente se ha cumplido un año del incendio del polígono de O Ceao, el mayor incendio de la historia de Lugo que ocasionó daños millonarios en 6 empresas. Dicho incendio abrió un debate sobre la red de agua del polígono: aunque esta red tenía un caudal suficiente que podría haber ayudado a una extinción temprana del fuego, había superado su vida útil y tenía deficiencias por su antigüedad.

Este es un ejemplo más de lo importante que es contar, en cualquier plan contra incendios, con un sistema de abastecimiento de agua contra incendios bien diseñado y con un mantenimiento adecuado. Pero…

¿Qué son realmente los sistemas de abastecimiento de agua contra incendios?

Los sistemas de abastecimiento de agua contra incendios son los encargados de asegurar el suministro de agua a los sistemas de extinción y protección contra incendios basados en el poder de este líquido.

Para su correcto funcionamiento, estos sistemas de abastecimiento deben ser capaces de cumplir 3 requisitos básicos:

  • Ofrecer un caudal de agua adecuado (capaz de dar respuesta a todos los sistemas de protección que puedan operar de forma simultánea en una emergencia).
  • Asegurar una presión mínima que satisfaga al sistema más exigente para cada caso.
  • Y respetar un tiempo de autonomía determinado (T).

Y para ello necesitan al menos 3 elementos:

  • Fuente(s) de agua: podemos contar con 3 tipos: la red de uso público, depósitos de reserva o una fuente inagotable (como ríos, lagos, mares, canales, embalses o pozos).
  • Un sistema de impulsión: es el responsable de hacer llegar el agua desde la fuente hasta el punto o puntos de descarga, con presión y caudal suficiente. Aunque esto puede conseguirse con fenómenos naturales como el desnivel o la gravedad, se suele utilizar habitualmente grupos de bombeo (también llamados grupos de presión) porque estos pueden controlar el caudal y la presión a la que se impulsa el agua.
  • Y una red de distribución: es el conjunto de tuberías y válvulas capaces de conducir el agua desde la fuente de agua y el sistema de impulsión hasta los sistemas de prevención y extinción de incendios que lo requieran.

¿Qué normativa debemos tener en cuenta a la hora de regular estos sistemas de abastecimiento de agua?

Actualmente la Norma UNE 23500 es la que establece qué requisitos deben seguir los sistemas de abastecimiento de agua contra incendios (teniendo en cuenta cada detalle de los componentes, la propia instalación, los ensayos y las comprobaciones que deben realizarse o la documentación que debe aportar el fabricante, por ejemplo).

Es importante saber, además, que en 2021 se presentó una nueva edición, que sustituye a la del 2018 y trae consigo grandes novedades. Entre ellas destaca el aumento de la seguridad respecto a la aplicación de la normativa, la alineación con otras normas europeas o nuevos requisitos aplicables a las infraestructuras actuales.

Para entender la evolución de esta normativa a lo largo del tiempo y conocer a fondo esas novedades, ya puede leerse la publicación “Estudio y evolución de los requisitos de la Norma NE 23500”, un documento recién publicado (abril 2022) y muy completo realizado por AENOR con ayuda de TECNIFUEGO.

Pero aunque es fundamental conocer todos los detalles de esta normativa, hay un capítulo especialmente destacable: los distintos tipos de abastecimiento.

¿Qué tipos de abastecimiento existen según la UNE 23500?

Es cierto que todos los sistemas de abastecimiento de agua contra incendios constan de los mismos 3 componentes (fuente de agua, sistema de impulsión y distribución). Sin embargo, los detalles y exigencias particulares de cada uno dependerán de la complejidad de cada instalación.

La norma UNE 23500 clasifica los abastecimientos en función de su nivel de seguridad y/o redundancia, y los relaciona con los sistemas a los que tienen que atender. Esta clasificación da lugar a una serie de categorías:

Por categoría:

La normativa establece 3 categorías denominadas en números romanos (I, II, III) y la clasificación depende de los sistemas de extinción instalados a los que hay que abastecer. Dependiendo de la cantidad de sistemas de extinción existentes y de su naturaleza, la norma establece una u otra categoría (siendo la I la más robusta y la III la menos). Podemos ver todo en la siguiente tabla:

UNE 23500. Categorización ABA’s según sistemas PCI.

Por clase:

Una vez establecida la categoría mínima requerida, en función de los sistemas a los que se debe atender, la norma facilita una serie de combinaciones de elementos (fuentes de agua e impulsión), que dan como resultado las diferentes categorías. De forma añadida, y con el objeto de hacer compatible la denominación de “Categorías” con las denominadas “Clases”, presentes en la norma UNE EN 12845 (rociadores automáticos), se facilita una tabla de equivalencias entre las diferentes combinaciones, y su resultado como categoría (I, II, III) y clase (sencillo, superior o doble).

UNE 23500. Clase según combinaciones de fuentes de agua y sistemas de impulsión.

Con la norma UNE 23500 y sus clasificaciones, podremos escoger la opción que más se ajuste a cada proyecto e instalación (teniendo siempre en cuenta los requerimientos de caudal y presión necesarios para el funcionamiento de los sistemas). Pero sea cual sea el tipo de abastecimiento necesario en cada caso, un elemento fundamental en todos los casos es el mantenimiento.

¿Cómo debe ser el mantenimiento de los sistemas de abastecimiento de agua?

Los sistemas de protección contra incendios, en general, funcionan sólo en caso de emergencia. Por tanto pueden pasar por periodos de inactividad que serían demasiado largos sin un correcto mantenimiento.

Elementos tales como los grupos de bombeo, sus motores, señalización y control deben ser probados periódicamente

…para garantizar que, cuando se produzca una necesidad real de funcionamiento, estén listos y en perfecto estado.

Por ello es necesario hacer al menos 3 revisiones cada año:

  • Mantenimiento trimestral: cada 3 meses hay que supervisar visualmente todos los elementos del sistema y asegurar la accesibilidad de todos ellos. Además, hay que comprobar el funcionamiento automático y manual de toda la instalación y realizar algunas tareas básicas de mantenimiento (como limpieza, ventilación, revisión de agua y combustible, etc.)
  • Mantenimiento semestral: cada 6 meses es importante también comprobar el funcionamiento de válvulas, motores o la alimentación eléctrica entre otros factores.
  • Mantenimiento anual: cada 12 meses es esencial realizar una revisión más profunda, destacando sobre todo tareas como comprobar la reserva de agua, limpiar filtros, probar el estado de carga de las baterías o realizar pruebas de las fuentes de agua y energía.

El abastecimiento de agua contra incendios es el corazón de cualquier instalación de protección contra incendios basada en el agua. Por ello es fundamental disponer de un sistema de abastecimiento bien diseñado, bien instalado y bien mantenido.

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